La Unión Europea pretende aprovechar la COP30, que se celebrará en Brasil en noviembre de 2025, para impulsar a nivel mundial la implementación de sistemas de fijación del precio del carbono, como los impuestos al CO₂ o los mercados de derechos de emisión.
Así, se fijan tres prioridades de cara a la COP30: Impulsar la fijación de precios del carbono en todo el mundo; corregir las brechas entre los compromisos nacionales (NDC) y los objetivos globales del Acuerdo de París; y reforzar la resiliencia, la preparación y la adaptación frente al cambio climático.

