La Unión Europea ha alcanzado un acuerdo provisional sobre una nueva ley de vigilancia del suelo, con el objetivo de restaurar su salud en todo el territorio para 2050. La normativa busca armonizar los sistemas de monitoreo del suelo en todos los países miembros, usando metodologías comunes para evaluar su estado físico, químico y biológico.
Además, esta nueva norma no impone nuevas obligaciones a agricultores ni propietarios de tierras, ya que promueve asesoramiento, formación e innovación para mejorar la calidad del suelo y apoya con financiación y asistencia técnica.