La ISO ha adoptado en París el Paris Statement, que refuerza el papel de las normas internacionales en la adaptación al cambio climático, la resiliencia de los ecosistemas y la conservación de la naturaleza. El documento plantea las normas como herramientas prácticas para trasladar los compromisos climáticos a actuaciones concretas y abordar retos interconectados como la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los recursos, la gestión del agua y el suelo o la seguridad alimentaria.
La declaración también consolida la sostenibilidad ambiental como una prioridad de la Estrategia ISO 2030 y reafirma el compromiso de la organización con el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Las normas internacionales buscan así facilitar marcos basados en conocimiento científico, experiencia técnica y consenso para impulsar un desarrollo más sostenible y resiliente.